sábado, 26 de enero de 2013

Anuncio de cierre - Un nuevo blog

Como el conocimiento nos abre nuevos caminos y el crecimiento también significa evolución, he decido darle un cambio a lo que hago para innovar un poco. Es por eso que he abierto un nuevo blog pensando en la aplicación de un orden más formal y más cómodo para la búsqueda se acuerdo a los gustos.

Es hora de cerrar un ciclo para iniciar otro y poder seguir creciendo, con más ideas y más entretenimiento. Paulatinamente me dedicaré a revisar y editar los textos acá publicados para re-publicarlos en mi nuevo sitio web, del cual les dejaré a continuación el link:

http://kappafabulae.weebly.com/

Los invito a seguir leyendo, esta vez en mi nuevo blog.

¡Vale!

domingo, 6 de enero de 2013

Niko


A las 3:15 pm Niko disparó a quema ropa a la garganta del vigilante en la planta baja del banco. Al escuchar los griteríos, el vigilante en el segundo piso corrió a ver lo que pasaba y recibió un balazo certero en el medio de las cejas cuando se asomó por las escaleras; la pistola tenía silenciador y no hubo manera de que el guardia se diese cuenta de que aquel alboroto se trataba de la muerte de su compañero por arma de fuego. La puntería implacable y la actitud fría del matador hicieron paralizar de miedo a todos los presentes, incluso a sus compañeros a quienes impresionó con pavor.

Los clientes y empleados se percataron en seguida, con terror, de que el tercer vigilante dentro de la caseta blindada era cómplice del robo. Lo que no supieron fue que el verdadero guardia había sido sometido por Luís, horas antes, en un baño público de un restaurant durante el tiempo en que fue a buscar el almuerzo para sus compañeros. Mediante el estudio de los gestos de su víctima y el arte del maquillaje, Luís había conseguido aquella tarde engañar a todos. Fue así como al momento de los disparos los sistemas de seguridad estaban desactivados y no hubo nadie que reportase el delito a la fuerza policial. En adición, los cables de luz y teléfono fueron cortados por Ray, que justo luego de los disparos se acercó por la puerta principal vestido de vigilante y ayudó a Luís a cerrarla, mientras Dan se encargaba de bloquear el acceso trasero y Rafa sometía a clientes y empleados en el segundo piso al tiempo que lo mismo hacía Niko en el planta baja.

A los ojos de los transeúntes y personas que se encontraban en la afueras del banco, aquella escena resultó relativamente normal ya que se pensó que el cierre de las puertas se debía al cierre general. Adentro, nadie se atrevió a usar el celular para pedir auxilio por temor a sus vidas, luego de haber presenciado momentos atrás el asesinato de los guardias a manos de un psicópata que en ningún momento se mostró perturbado ante el sadismo e inescrupulosidad de su crimen.

Todo estaba saliendo mejor de lo planeado gracias a la fiera puntería y temple de Niko, lo que calmó las dudas del grupo respecto a su éxito luego de que Rafa decidiera incluirlo en el trabajo hace tan sólo un par de semanas, cuando ellos llevaban meses planeando el golpe.

Rafa y Niko se habían conocido hace un mes en una taberna en las afueras de la ciudad durante una trifulca. Niko salvó a Rafa de una puñalada en la espalda cuando estaba rematando a puño limpio a un hombre gordo que le había buscado pleito. A partir de ese momento Rafa consideró a Niko un gran amigo a quien le debía la vida, aunque el tipo fuese un total misterio y sólo hablase cuando se trata de negocios. Rafa le ofreció a Niko incluirlo en el golpe cuando éste le habló de una necesidad económica que estaba afrontando; desde hace un buen rato Rafa no estaba seguro de la fuerza de su equipo y sus sentidos le decían que necesitaba un hombre como Niko que le cuidase la espalda como aquella vez en la taberna.

Ya en el banco, la desconfianza del grupo hacia Niko se transformó en temor y luego respeto. Ray no dejaba de vigilarlo: no había logrado conseguir información del tipo haciendo uso de sus infalibles influencias. Era una verdadera sombra.

Transcurrieron 17 minutos desde el cierre de la puerta principal del banco, la bóveda había sido vaciada y la tercera fase del plan estaba a punto de dar inicio. Luís se apresuró a salir por la entrada trasera del banco para verificar que estuviera despejado, luego le siguió Dan con tres de los cinco bolsos que contenían el dinero en dirección de la camioneta gris que habían estacionado allí. Mientras tanto los otros tres encerraban a todos los rehenes ya atados en la bóveda vacía.
Cuando se encontraron solos en el segundo piso, Ray apuntó a Rafa con su arma:

-¿Qué carajo haces?

-¿Crees que no me doy cuenta? Lo trajiste contigo para quebrarnos y largarte con el dinero.

-¿Qué cagada estás diciendo? Sabes que no es mi estilo.

-No se puede confiar ni en la sombra y ese tipo es una sombra.

-Me salvó la vida.

-Yo no sé qué tanto sabes de ese tipo pero, para mí o tú eres bien pendejo o ustedes se pusieron de acuerdo para mandarnos a volar; y yo estoy seguro de que pendejo no eres.

-¿Y no será que más bien eres tú el que se quiere deshacer de mí? Deja los cuentos chimbos y dime que convenciste a los muchachos  para deshacerte de mí y convertirte en el nuevo líder.

Hubo silencio entre los dos. Habían pasado 25 minutos desde el inicio del robo y probablemente las cosas afueras empezaban a ponerse sospechosas. Finalmente Rafa abrió la boca:

-Llámame pendejo, pero hubo algo que me dijo que tenía que incluir a Niko en el trabajo y mis sentidos estaban en lo correcto. Será la segunda vez que me salve la vida.

Al terminar de pronunciar la palabra vida, Ray cayó muerto al recibir un balazo por la espalda que le llegó al corazón. Niko le había disparado con su pistola con silenciador, luego de encargarse de Luís y Dan en el primer piso. Hubo que apurarse antes de que alguien, producto de la impaciencia, se aventurase a ver qué estaba sucediendo y diera la alarma a la policía. Niko tomó los dos bolsos con el dinero y salió por la entrada trasera en dirección a la camioneta, no sin antes haberse asegurado de recoger los cinco casquillos de las cinco balas que disparó para acabar con la vida de cinco de los seis hombres asesinados en el banco. Para acabar con Dan Niko utilizó su cuchillo.

martes, 25 de diciembre de 2012

Para no olvidar (mensaje para un año nuevo)


Otro año más está a punto de finalizar y para alinearme un poco a las costumbres y las normas del buen proceder, decidí escribir éste mi mensaje de fin de año, del cual temo se convierta en otro mensaje más.

Como es costumbre, es el momento ideal para pasar revista a los propósitos planteados para el año que está por culminar: los puestos en marcha, los inconclusos, los culminados y los que jamás pasaron de las palabras a los hechos. Para quienes tuvieron éxito se convierte en una ocasión de celebración y para quienes fracasaron es en cambio la ocasión para ahogar las penas.

Dicen que es también un tiempo para perdonar los errores cometidos y dar nuevas oportunidades. Así, para el año venidero nuevos propósitos son planteados y, en algunos casos, se retoman los aplazados.

Dado que ésta es una época propicia para recibir ingentes cantidades de mensajes llenos de augurios y buenos deseos para el año que está a punto de comenzar, quisiera en estas líneas saltarme esas emotividades para ocupar su atención en las siguientes dos palabras, las cuales son el corazón de mi mensaje: no olvidar.

No olvidar es la única garantía que tenemos de que la marcha es hacia adelante y no hacia atrás.

Quien ha logrado alcanzar sus metas y ha conseguido el éxito, al no olvidar su tierra, su gente y todo lo que ha tenido que hacer y pasar para llegar hasta donde está, es capaz de vislumbrar de manera lúcida la dirección que deberá tomar para mantener el éxito alcanzado y multiplicarlo. Será, además, alguien agradecido que comprenderá la importancia de responder a los compromisos adquiridos, de manera voluntaria, como pago a los favores que le fueron otorgados; entenderá muy bien la importancia de cumplir con los deberes sociales contraídos para poder seguir recibiendo la confianza de quienes creyeron en él. En pocas palabras, aquel que es exitoso y no olvida sabrá hacer perdurar su éxito.

Aquel que se olvida de todo y de todos los que le han apoyado, inmediatamente luego de alcanzar el éxito, no será capaz de repetir la gesta para mantenerlo y agrandarlo. Lo que sí logrará en cambio es perder la conciencia y la razón, hasta el punto del derroche y la destrucción de lo apenas construido. Quien alcanza el éxito y olvida se vuelve déspota con la gente e instituciones que le brindaron su confianza y apoyo para alcanzar su meta, pues no estará en la capacidad de corresponder y retribuir los favores que le fueron otorgados; Es así como en los momentos de crisis este tipo de personas no podrá contar con la compañía y el favor de gente confiable a su causa.

El no olvidar es lo que permite a los desafortunados asegurarse de que una nueva oportunidad no signifique un nuevo fracaso.

Quien fracasa y no olvida es capaz de analizar de manera crítica las razones que le llevaron a fallar. De esa manera podrá determinar aquello que le perjudica y debe eliminar de su vida, así como la dirección que tenga que darle para encontrar una mejoría. No olvidar representa, además, la oportunidad para rescatar las cosas positivas que una persona puede seguir conservando y reforzando, para tomarlas como un punto de partida hacia el éxito buscado. Se traduce entonces en aprender de la experiencia para tomar las mejores decisiones respecto a todo y todos lo que nos rodean.

Quien fracasa y olvida tendrá por seguro que seguirá repitiendo su fracaso año tras año sin poder entender ni desafiar el estancamiento al cual se condena. Sin saber dónde se erró y dónde se acertó, al olvidar se quedaría a merced de los designios de la rueda de la fortuna: ésta al girar sin parar un día se puede encontrar uno encima de ella, gozando de un golpe de suerte y los beneficios que trae, mientras que al otro se encontraría uno aplastado por la misma, a las anchas de la miseria; todo por no hacer uso de la experiencia que nos permite suministrar los bienes para blindarnos de las adversidades.

Por último: no debemos nunca procurar la grandeza y dicha propia a costa de la de los demás, de otro modo estaríamos condenando toda nuestra obra a no poder subsistir con la obra de los demás. Que no se olvide que ayudando a mejorar nuestra comunidad estaríamos ayudándonos a nosotros mismos. Recuerden el dicho, “con la vara que midas serás medido.”

Feliz año.




viernes, 21 de diciembre de 2012

Un escalofrío


- ¡Qué clima tan loco, a ratos hace calor y luego frío!
- Ciertamente.
- ¿Llevas mucho tiempo esperando la camioneta?
- Ya van unos 20 minutos.
- Siempre es así en esta ruta.

Sentado en la parada de autobuses, respondió sin prestar mucha atención a su interlocutor; sus ojos estaban comprometidos profundamente con la lectura de su libro y no se permitía ninguna distracción, las respuestas a la pregunta fue una cuestión mecánica.

- ¿Qué lees?
- Locke.
- ¿Qué vaina es esa?
- Liberalismo.
- Ni idea. Toda esa vaina es pura mierda. Lo real y lo efectivo son el dinero, las drogas y las armas, por eso es que lo mío es robar.

La última frase lo interrumpió súbitamente y substrajo sus ojos de la atención que hasta ahora dedicaba exclusivamente a sus libro. Lenta y disimuladamente le echo un vistazo a su interlocutor, empezando desde abajo: zapatos deportivos, Nike; pantalón de jean, rojo y chupi-chupi; franela dos tallas más grandes (era extremadamente flaco), blanca con letras fosforescentes; al llegar al tope descubrió un rostro moreno, de abundantes cicatrices y sostenido por una gorra color patilla.

El dilema: iniciar la retirada inmediatamente, buscando una excusa que no ofendiese a su interlocutor y lo salvase a él de recibir un tiro; o quedarse sentado ahí, atento a los movimientos de su contraparte, en la espera del desenlace de aquel episodio; Podía tomarle la delantera a su eventual agresor arriesgando, por un lado, a salir herido o muerto a causa de un arma de fuego; o bien podría lograr someterlo gracias a su ventaja corporal y sus conocimientos de defensa personal.

- No te preocupes – observó el recién llegado, al notar en su cara el ensimismamiento que causa un peligro inminente – ni te voy a pedir pal pasaje, desde que te vi tengo una sensación horrible que me tiene los pelos de punta. Mejor no arriesgo mi suerte contigo, no vaya a ser que sea una pava y me la pegues por andarte robando -.

- Está bien – decía él incrédulo y sin dejar de mirarlo.

- Fíjate, chicho, en vez de eso me entraron ganas de venir a hablar contigo para saber por qué me dio un escalofrío tan hijo de puta.

- La verdad es que no soy nadie, aparte de ser un simple estudiante universitario que trabaja ocasionalmente, cuestiones de obligación con la carrera.

Se quedaron viendo fijamente, analizándose el uno al otro, hasta que finalmente:

-Bueno, Llave, seguro que estás pa’ cosas grandes y la corte te protege. Cuídese por ahí y siga echando pa’ lante ¡y más na’!

El incialmente agresor tomó dirección del otro lado de la avenida para alejarse cuando en ese momento pasó un autobús que como bate a pelota de beisbol lo mandó a guardar en el parabrisas del auto que tres metros más adelante esperaba la luz verde para poder seguir su camino. Nuestro lector aún no lo cree.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Songs of Joy


Sing songs of joy
While the path of war you follow
Think of me merrily
for you will die in hollow.

Scars you dress like badges
Made all of them in summer
 Is it fall that makes you stronger?
In winter blown will remain your bridges.

Don’t expect to return for it is your fate
To die for something not to taste.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Caracola


Caracola me ronda la palabra
Y me ahorca el pensamiento
Con rizos de arena, de sirena
Que encierran un cuento.

Se trata de un canto mudo
Se trata de un canto visual
Sobre un mundo colorido
Que no puedo vislumbrar.

Sin fijar posición me encuentro
Sin poder avanzar ni echarme atrás
Soy sin poder ni mirar atrás
Más patético que un espectro.

Dime tu significado, Caracola
Hazme avanzar en el misterio
De colores que dejan estela
y convierten al mar en río.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Cuadernos de caligrafía


La araña recorría la servilleta en lentos movimientos que, de a momentos, parecía retroceder pero en realidad tomaba más impulso para seguir adelante hasta alcanzar el pescuezo y ahí ya no había nada que hacer ¡Malditos dioses, arruinarme la vida de esta manera en vez de dejarme morir y me vale madre el mundo! Roberto supo que no había nada que lo hubiera ayudado a prepararse para enfrentar ese día, en cambio vivía esquivando el momento y todavía sigue sin entender en qué momento ¡idiota, tú solito te metiste en la boca del lobo y sé un hombre!

Dos horas después se encontraba jugando al equilibrista sobre la baranda del puente donde 20 metros más abajo lo velaba aquel río turbio cuya corriente tragaba todo lo que le fuera arrojado sin dejarle ya regresar a la superficie. La policía había destinado un cuerpo especial de vigilancia al pueblo debido a los innumerables reportes de personas vistas por última vez sobre este puente antes de que no volviera a saberse más nada de ellas.

El saco de la conciencia se le había llenado a Roberto hace mucho tiempo, el peso de la carga comenzaba a ser ya tan insoportable que lo único que sinceramente esperaba era que aquel peso se hiciera cargo de él y lo enterrara en alguno de esos pantanos que abundan en los parques, justo detrás de la estatua, y volverse abono de petunias y el mango agobiado por la pedradas de los niños de la zona; entonces algún trabajador de la limpieza pública avistaría el saco roído y cubierto de polvo y, al divisar dentro cadáveres de sueños y promesas aniquilados, llamaría inmediatamente a la división de homicidios para llevárselo como prueba fehaciente en casos jamás resueltos. Seguramente luego de un tiempo, cuando ya todos hayan olvidado nuevamente el horror (o el morbo) que aquel día habrían encontrado, reciclarían todo aquel papel y harían de ellos cuadernos que niños aprendiendo a escribir utilizarían para plasmar su garabatos, en fin, no hay maldad que un plumazo de la mano de un niño no pueda anular, o al menos maquillar.

Roberto, asesino a sangre fría, aquel ocaso enfrentaba sus fantasmas: el problema no fue haber matado aquellos sueños y promesas, lo es en cambio el haber sido él el padre de ellos; dejar que nacieran fue lo más devastador para él porque cada vez que uno de ellos nacía algo de él le transfería y cada vez que los mataba se mataba a sí mismo. Tendría que haber tenido el valor y la decencia de llenarles el bulto de balas antes que soportar ver crecer esos engendros autistas que cualquier otro llamaría ridículamente “especial.”

Ese era el momento justo para hacer que las cosas por fin terminaran como lo había estimado, con excepción de que no sería un parque sino el puente y las aguas del río. Sólo que Roberto detestó toda su vida el agua y la sola idea de acabar con su vida ahogado le daba asco, o peor aún, que todo aquello no funcionara y tuviera que vivir ahogándose una y otra, hasta la eternidad, en aquellas aguas inmundas.

La decisión era obvia, Roberto, asesino a sangre fría, ahora cobarde sentimental, arrojaría el saco al agua y retornaría para que las manos que horas atrás lo sostenían terminasen el trabajo empezado… tal vez una bala de carmín al corazón.