A las 3:15 pm Niko disparó a
quema ropa a la garganta del vigilante en la planta baja del banco. Al escuchar
los griteríos, el vigilante en el segundo piso corrió a ver lo que pasaba y
recibió un balazo certero en el medio de las cejas cuando se asomó por las
escaleras; la pistola tenía silenciador y no hubo manera de que el guardia se
diese cuenta de que aquel alboroto se trataba de la muerte de su compañero por
arma de fuego. La puntería implacable y la actitud fría del matador hicieron
paralizar de miedo a todos los presentes, incluso a sus compañeros a quienes impresionó
con pavor.
Los clientes y empleados se
percataron en seguida, con terror, de que el tercer vigilante dentro de la
caseta blindada era cómplice del robo. Lo que no supieron fue que el verdadero
guardia había sido sometido por Luís, horas antes, en un baño público de un
restaurant durante el tiempo en que fue a buscar el almuerzo para sus
compañeros. Mediante el estudio de los gestos de su víctima y el arte del
maquillaje, Luís había conseguido aquella tarde engañar a todos. Fue así como
al momento de los disparos los sistemas de seguridad estaban desactivados y no
hubo nadie que reportase el delito a la fuerza policial. En adición, los cables
de luz y teléfono fueron cortados por Ray, que justo luego de los disparos se
acercó por la puerta principal vestido de vigilante y ayudó a Luís a cerrarla,
mientras Dan se encargaba de bloquear el acceso trasero y Rafa sometía a
clientes y empleados en el segundo piso al tiempo que lo mismo hacía Niko en el
planta baja.
A los ojos de los transeúntes y
personas que se encontraban en la afueras del banco, aquella escena resultó
relativamente normal ya que se pensó que el cierre de las puertas se debía al
cierre general. Adentro, nadie se atrevió a usar el celular para pedir auxilio
por temor a sus vidas, luego de haber presenciado momentos atrás el asesinato
de los guardias a manos de un psicópata que en ningún momento se mostró perturbado
ante el sadismo e inescrupulosidad de su crimen.
Todo estaba saliendo mejor de
lo planeado gracias a la fiera puntería y temple de Niko, lo que calmó las
dudas del grupo respecto a su éxito luego de que Rafa decidiera incluirlo en el
trabajo hace tan sólo un par de semanas, cuando ellos llevaban meses planeando
el golpe.
Rafa y Niko se habían conocido
hace un mes en una taberna en las afueras de la ciudad durante una trifulca.
Niko salvó a Rafa de una puñalada en la espalda cuando estaba rematando a puño
limpio a un hombre gordo que le había buscado pleito. A partir de ese momento
Rafa consideró a Niko un gran amigo a quien le debía la vida, aunque el tipo
fuese un total misterio y sólo hablase cuando se trata de negocios. Rafa le
ofreció a Niko incluirlo en el golpe cuando éste le habló de una necesidad económica
que estaba afrontando; desde hace un buen rato Rafa no estaba seguro de la
fuerza de su equipo y sus sentidos le decían que necesitaba un hombre como Niko
que le cuidase la espalda como aquella vez en la taberna.
Ya en el banco, la desconfianza
del grupo hacia Niko se transformó en temor y luego respeto. Ray no dejaba de
vigilarlo: no había logrado conseguir información del tipo haciendo uso de sus
infalibles influencias. Era una verdadera sombra.
Transcurrieron 17 minutos desde
el cierre de la puerta principal del banco, la bóveda había sido vaciada y la
tercera fase del plan estaba a punto de dar inicio. Luís se apresuró a salir
por la entrada trasera del banco para verificar que estuviera despejado, luego
le siguió Dan con tres de los cinco bolsos que contenían el dinero en dirección
de la camioneta gris que habían estacionado allí. Mientras tanto los otros tres
encerraban a todos los rehenes ya atados en la bóveda vacía.
Cuando se encontraron solos en
el segundo piso, Ray apuntó a Rafa con su arma:
-¿Qué carajo haces?
-¿Crees que no me doy cuenta?
Lo trajiste contigo para quebrarnos y largarte con el dinero.
-¿Qué cagada estás diciendo?
Sabes que no es mi estilo.
-No se puede confiar ni en la sombra
y ese tipo es una sombra.
-Me salvó la vida.
-Yo no sé qué tanto sabes de ese
tipo pero, para mí o tú eres bien pendejo o ustedes se pusieron de acuerdo para
mandarnos a volar; y yo estoy seguro de que pendejo no eres.
-¿Y no será que más bien eres
tú el que se quiere deshacer de mí? Deja los cuentos chimbos y dime que convenciste
a los muchachos para deshacerte de mí y
convertirte en el nuevo líder.
Hubo silencio entre los dos.
Habían pasado 25 minutos desde el inicio del robo y probablemente las cosas
afueras empezaban a ponerse sospechosas. Finalmente Rafa abrió la boca:
-Llámame pendejo, pero hubo
algo que me dijo que tenía que incluir a Niko en el trabajo y mis sentidos
estaban en lo correcto. Será la segunda vez que me salve la vida.
Al terminar de pronunciar la
palabra vida, Ray cayó muerto al recibir un balazo por la espalda que le llegó
al corazón. Niko le había disparado con su pistola con silenciador, luego de
encargarse de Luís y Dan en el primer piso. Hubo que apurarse antes de que
alguien, producto de la impaciencia, se aventurase a ver qué estaba sucediendo
y diera la alarma a la policía. Niko tomó los dos bolsos con el dinero y salió
por la entrada trasera en dirección a la camioneta, no sin antes haberse
asegurado de recoger los cinco casquillos de las cinco balas que disparó para
acabar con la vida de cinco de los seis hombres asesinados en el banco. Para
acabar con Dan Niko utilizó su cuchillo.
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