sábado, 27 de agosto de 2011

Entre hielo y volcán

Después de haber intentado acabar con la vida de los volcanes ardientes con tu puño, implacable y gélido portador de maldita censura, no pretendas que furiosos volcanes no quieran con la lava, que nada se calla, calcinarte y que de ti ni tus cenizas queden. Y ¿Me dices que eres como el ave Fénix? Todavía tienes mucho que aprender.

viernes, 5 de agosto de 2011

La apuesta arriesgada de la inteligencia.

La inteligencia propuso enseñar a jugar ajedrez a Mónica, de lo contrario acordaron que se quitaría la vida.

Justo ayer las encontraron luego de haber vencido el plazo, y como era de esperarse, sólo ella se encontraba con vida, portaba un revólver en su mano izquierda. Alegó que fue en legítima defensa, que al intentar por decimotercera vez enseñarle el movimiento del peón, cayó en pánico ante la impotencia, porque según ella era un movimiento “muy complicado”, y sacó el arma de su cartera, a lo que siguió el forcejeo, ya que a fin de cuentas todo era en broma y nada en serio, nadie quería realmente un muerto por mucho que se llegasen a despreciar mutuamente. Los vecinos escucharon un fuerte sonido de disparo, por lo que llamaron inmediatamente a la policía.

En este momento enfrenta cargos por homicidio premeditado, se sospecha sea un caso más e una serie de asesinatos perpetrados en los últimos meses donde también fueron víctimas Daniel, Carmelo, Rosalinda y Dayana. Curiosamente, en todos los casos siempre se presentó la buena voluntad para enseñar y para ser enseñado y, curiosamente, siempre al tratar de explicar por decimotercera vez el movimiento del peón se producían los ataques de histeria, seguidos del forcejeo con pistola en mano y posterior disparo que causaba la muerte instantánea de la víctima.

Se trata de una caso atípico de víctima y victimario involuntarios, caso que invita a los expertos de variadas ramas a reflexionar sobre lo perjudicial que puede resultar forzar un cerebro desarrollado a enseñar uno atrofiado, y viceversa.